Una escuela de yoga y meditación que lleva desde 2008 explorando una práctica integral, cercana y consciente.
Yoga Anandamaya es una escuela de yoga y meditación situada en el barrio de Retiro, Madrid.
Desde sus comienzos ha ido integrando práctica corporal, respiración, meditación, mindfulness y filosofía aplicada a la vida cotidiana, manteniendo una idea sencilla: que la práctica pueda ayudarnos a comprender mejor nuestro cuerpo, nuestra mente y la forma en que vivimos.
No buscamos enseñar una única manera de practicar. Nos interesa ofrecer un espacio donde cada persona pueda avanzar con atención, respeto por sus capacidades y continuidad.
Una escuela que nació en 2008
Yoga Anandamaya nació en 2008 a partir de la búsqueda personal de Isabel Ward y de una forma de entender el yoga que desde el principio fue más allá del ejercicio físico.
En aquellos primeros años fue especialmente importante la presencia de José Cruz Igartua, practicante de meditación zen y una figura cercana en los comienzos de la escuela.
La primera sede de Anandamaya estuvo en la cripta de una iglesia del barrio de Retiro. Allí comenzó un proyecto pequeño, construido poco a poco y con una relación muy directa con las personas que venían a practicar.
El nombre Anandamaya procede del sánscrito y está relacionado con la dimensión de dicha o plenitud descrita en la tradición del yoga. Con el tiempo, el nombre ha ido adquiriendo también un significado propio para la escuela: recordar que la práctica no consiste únicamente en mejorar el cuerpo, sino en profundizar en nuestra relación con la experiencia.
Un camino de integración
La forma de enseñar de Yoga Anandamaya no apareció de una vez. Se ha ido construyendo a través de años de práctica, estudio, enseñanza y contacto con diferentes tradiciones.
El Hatha Yoga fue una de las primeras bases. Con el tiempo llegaron prácticas más dinámicas, como Ashtanga y Vinyasa, que permitieron explorar fuerza, continuidad y mayor intensidad sin separar el esfuerzo de la atención.
Paralelamente, la meditación fue adquiriendo cada vez más importancia.
La tradición de Satyananda aportó prácticas como Antar Mouna y Yoga Nidra. Más adelante, los retiros y la práctica de meditación budista profundizaron en la observación, el silencio, la impermanencia, la no identificación y la compasión.
El mindfulness y la formación en MBSR ofrecieron después un lenguaje y una estructura contemporáneos para trasladar muchas de estas enseñanzas a la vida cotidiana.
Así, la escuela fue evolucionando hacia la integración que hoy la caracteriza: cuerpo, respiración, atención y meditación como partes de una misma práctica.
Maestros y enseñanzas que nos han acompañado
A lo largo de estos años, distintas personas y tradiciones han dejado una huella en la escuela.
No entendemos estas influencias como una colección de técnicas, sino como aprendizajes que han ido transformando nuestra manera de practicar y enseñar.
Danilo Hernández
De su enseñanza permanece especialmente la precisión, el rigor y el cuidado en la transmisión del yoga, así como una comprensión profunda de la tradición de Satyananda.
B. K. Dhammasami
Uno de los grandes maestros de meditación de Isabel. Su enseñanza ha sido especialmente importante en la práctica de la compasión, la observación y la meditación budista.
Maestros de la tradición Theravada y Amaravati
El contacto con maestros como Ajahn Amaro y otros practicantes de la tradición Theravada ha profundizado la relación de la escuela con el silencio, la atención y la práctica contemplativa.
Amable Díaz
Su formación en psicología y yoga ofreció un puente entre la comprensión psicológica occidental y las tradiciones contemplativas orientales.
Lula Cañas
De su enseñanza permanece especialmente el valor de la suavidad, la sensibilidad y una relación menos invasiva con el cuerpo.
José Cruz Igartua
Su vínculo con el zen y su presencia en los primeros años de Yoga Anandamaya forman parte de la historia y de la raíz meditativa de la escuela.
Trayectoria
Una escuela abierta a diferentes tradiciones
Yoga Anandamaya nunca ha entendido el yoga como un sistema aislado.
A lo largo de los años, la escuela ha acogido encuentros, seminarios y enseñanzas relacionadas con yoga, meditación y tradiciones contemplativas.
Esta apertura nos ha permitido conocer formas distintas de abordar preguntas muy parecidas: cómo relacionarnos con el cuerpo, con el sufrimiento, con nuestras reacciones, con la atención y con la manera en que vivimos.
También hemos llevado prácticas de meditación y mindfulness fuera de la escuela y a contextos en los que cultivar atención y regulación puede resultar especialmente valioso.
Yoga Anandamaya hoy
Hoy Yoga Anandamaya es una escuela pequeña que quiere seguir siéndolo.
Trabajamos con grupos reducidos porque eso permite observar mejor, adaptar las propuestas y acompañar la progresión de cada persona.
La escuela ofrece:
clases regulares de yoga con diferentes intensidades;
práctica de meditación;
mindfulness y programas estructurados;
talleres y ciclos de profundización;
sesiones individuales;
práctica online.
Todas estas propuestas comparten la misma orientación: trabajar el cuerpo con claridad, utilizar la respiración como referencia, cultivar atención y conectar la práctica con la vida cotidiana.
No buscamos multiplicar actividades ni seguir cada tendencia. Queremos construir una enseñanza coherente, profunda y sostenible.
Isabel Ward · Fundadora y directora
Isabel Ward fundó Yoga Anandamaya en 2008 y dirige actualmente la escuela.
Su recorrido ha integrado yoga, meditación, mindfulness y psicología, con una búsqueda constante de una enseñanza que pueda conservar la profundidad de las tradiciones contemplativas y, al mismo tiempo, resultar comprensible y útil para una persona de hoy.
A lo largo de los años ha practicado y estudiado distintas líneas de yoga, realizado retiros prolongados de meditación y profundizado en mindfulness y MBSR.
Su forma de enseñar se ha ido construyendo sobre la experiencia: observar qué ayuda realmente a una persona a moverse mejor, respirar, reconocer sus automatismos y desarrollar una relación más consciente con su propia práctica.
Actualmente continúa desarrollando el Método Yoga Anandamaya, el currículum de la escuela y sus programas de yoga, meditación y mindfulness.
Una escuela que sigue evolucionando
Yoga Anandamaya no se considera un proyecto terminado.
Después de años de enseñanza, seguimos revisando cómo practicamos, cómo explicamos, cómo adaptamos las propuestas y cómo podemos acompañar mejor a las personas sin perder profundidad.
La tradición sigue siendo una referencia, pero no queremos convertirla en algo rígido.
La experiencia de los alumnos, la investigación pedagógica y la práctica personal continúan formando parte de la evolución de la escuela.
La intención permanece: practicar con atención para conocernos un poco mejor y vivir con mayor claridad.
Conoce Yoga Anandamaya desde la práctica
Puedes comenzar con diferentes clases y conocer poco a poco nuestra forma de enseñar.